Crónica de mi viaje a Beijing
Domingo, 15 Noviembre, 2009El presente artÃculo ha sido escrito por Francisco MarÃn, alumno de nuestra escuela, y un verdadero amante y conocedor de muchos idiomas, que nos ha querido regalar el relato de su viaje a PekÃn, que en mi opinión (Javier Moreno Carnero) refleja el premio a su esfuerzo como estudiante de chino.

De nuevo ocurrió algo parecido al llegar al aeropuerto y recogerme una persona que tenÃa unos conocimientos muy elementales de inglés. Se me vino a la cabeza el episodio de New Practical Chinese Reader (NPCR) en el que Lin Na habla con un taxista, creo recordar que para ir a la universidad, y de nuevo quise imitarla. Tras llevar un rato charlando de la mejor manera que podÃa, me dijo el chófer muy sincero, casi emocionado, que era la primera vez en su vida que veÃa a un extranjero (è€å¤–) hablar en chino. No es que yo hable con un nivel alto, pero ya me aclaró que normalmente la gente no suele pasar del nihao.
Otro dÃa nos vimos un poco perdidos en mitad de Beijing, estaba lloviendo, y por ello tenÃamos grandes dificultades para encontrar taxi para volver al hotel. Paró uno de esos pequeños coches de tres ruedas (三轮车), que por desgracia para nosotros sólo podÃa llevar a dos pasajeros (éramos cuatro). Le expliqué la situación y observé que empezó a llamar a alguien: me aclaró que tenÃa un amigo que podÃa venir a por los otros dos, y que volverÃa en apenas cinco minutos. Los que estaban conmigo habÃan ido muchas veces a Beijing antes y no se creÃan que volviera a recogernos con su amigo. Y efectivamente volvió, y en poco tiempo pudimos estar de vuelta en el hotel, ¡sin duda gracias al chino!

Ya en la empresa tuve la oportunidad de saludar y presentarme en chino (cosa que impresionó bastante), aprender algo de vocabulario técnico especÃfico del trabajo, y a partir de ahà manejar alguna documentación en chino, asà como comentar alguna que otra cosa de vez en cuando (combinándolo con el inglés, que fue la principal lengua utilizada, como es lógico: mi nivel no es suficiente todavÃa, ni mucho menos, para hablar sólo en chino).
Algo importante para mà fue comprobar lo útil que resulta conocer también notas culturales, muchas de ellas aprendidas con NPCR como cuestiones sobre el Festival de la Primavera (春节) y el más reciente del Otoño (ä¸ç§‹èŠ‚); comidas como el åŒ—äº¬çƒ¤é¸ o el ç«é”…; y expresiones como 画蛇添足 (dibujar una serpiente con pies) y algunas frases de Confucio aprendidas con otros libros, que me ayudaron a adaptar el mensaje de alguna presentación que tuve que hacerles a su mentalidad, cosa que causó un enorme impacto. Comprobé que todo esto ayuda enormemente a acercarse aún más a ellos y a ser todavÃa mejor recibidos.
En fin, aparte de disfrutar de mi breve pero intensa estancia en China, estas son las principales conclusiones respecto al tema del idioma:
1) Efectivamente es posible aprender chino. Con esfuerzo, paciencia y sabiendo que es cuestión de varios años de dedicación, pero no es una tarea imposible.
2) Con la serie New Practical Chinese Reader se aprende un chino actual, gran cantidad de vocabulario y muchÃsimas notas culturales, importantÃsimas para comprender mejor a ese gran paÃs que es China.
4) A mi vuelta he podido comprobar que mi nivel de comprensión ha mejorado bastante (teniendo en cuenta el poco tiempo que he estado), y esto me ha animado a procurar ver más televisión (a través de Internet) y, en lo posible, series y pelÃculas, que seguro que me ayudarán muchÃsimo a avanzar en el aprendizaje.
Y eso es todo. Desde Sevilla, Francisco MarÃn. å†è§ï¼










